Es habitual tener el pene un poco curvado hacia alguna dirección. La mayoría de los hombres no tiene un pene perfecto, completamente recto. Esta condición es normal y el hombre no debe preocuparse por una ligera curvatura de su pene.
Tener un pene ligeramente curvado puede ser el resultado de muchos factores diferentes, tanto genéticos como físicos. El pene no deja de ser una parte más del cuerpo humano, y la combinación de los genes es lo que decide su apariencia física. Esto también es aplicable al tamaño y al color de la piel del miembro.
La curvatura del pene se puede apreciar en el momento de la erección y en la mayoría de los casos es absolutamente normal. Sin embargo, si el pene tiene una curvatura muy pronunciada o se dobla bruscamente haciendo la penetración imposible o la erección dolorosa, se debe acudir al urólogo.
CURVATURA EXAGERADA DEL PENE
Cuando la curvatura del pene es muy exagerada el hombre siente dolor en las erecciones, y le resulta imposible mantener relaciones sexuales, debido al ángulo del pene. Esto se puede deber a la enfermedad de Peyronie, también llamada cavernitis fibrosa. Ésta afecta a un 1% de los hombres a lo largo de su vida.
La causa de la enfermedad de Peyronie es desconocida. En algunos casos, surge como resultado de una lesión. Si se sufre un traumatismo en el pene, los cuerpos cavernosos del mismo pueden sufrir microlesiones, se provoca un sangrado y se forma una placa o bulto duro. Esta placa puede comenzar como una simple inflamación y luego transformarse en una cicatriz de tejido fibroso. Cuando la enfermedad se cura rápido (en aproximadamente un año), la placa no pasa de la fase inflamatoria inicial. En caso contrario, la placa se transforma en tejido fibroso duro y se pueden formar depósitos de calcio. En otros casos la enfermedad se desarrolla lentamente sin haber sufrido traumatismo previo.

En las etapas iniciales, los hombres suelen experimentar dolor asociado con la erección. En los casos leves, el hombre puede sentir algún dolor, que puede desaparecer por sí solo. La curvatura también puede desaparecer. Pero a veces, la enfermedad se puede agravar y los médicos describen casos graves en los que el pene erecto se parece a un sacacorchos.
DIAGNÓSTICO
Es muy importante acudir al médico lo antes posible si se sufren alguno de los síntomas principales (dolor en las erecciones o problemas en la penetración).
Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar la enfermedad de Peyronie pueden incluir los siguientes:
- Ecografía del pene: técnica de diagnóstico que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para crear imágenes de los órganos internos.
- Examen Doppler con color: es un tipo de ecografía que utiliza ondas sonoras para medir el flujo de la sangre a través de un vaso sanguíneo; las ondas formadas por el flujo sanguíneo se muestran en la pantalla de la ecografía (para evaluar la función eréctil, la anatomía y el flujo sanguíneo).
TRATAMIENTO
El propio médico especialista indicará cuál es el mejor para cada caso.
En casos leves la curvatura puede mejorar con el uso de dispositivos de tracción (aparatos alargadores del pene). Estos dispositivos utilizan la tracción para ayudar a la capacidad natural del cuerpo a crecer durante un período de tiempo. Si se aplica una tracción regularmente al pene torcido, las células de la cámara eréctil comienzan a multiplicarse. Esta aplicación regular de tracción provocará un crecimiento en los compartimentos del tejido fino del pene. Después del crecimiento de la cámara eréctil se puede almacenar más sangre que antes. Con el uso de estos aparatos se podría reducir la curvaturas del pene en un 70% de los casos.
En casos graves, la única solución posible es la cirugía para poder extirpar el tejido con cicatrices. Tras la operación el hombre puede notar una pérdida de la capacidad para tener una erección.
Otros tipos de tratamientos pueden incluir:
- Prescripción de métodos paliativos continuos.
- Vitamina E: Algunos estudios han demostrado la mejoría con la administración oral de vitamina E recetada por un médico; sin embargo, no se han completado estudios más extensos controlados para establecer la eficacia de este tratamiento.
- Inyecciones de varios agentes químicos en las placas fibrosas: se han utilizado en un número pequeño de pacientes, y por esta razón esta intervención no se considera suficientemente comprobada; podrían producirse efectos secundarios no deseados.
- Radioterapia : Con el enfoque de este tratamiento, se aplica la radiación en la placa para disminuir el dolor, pero no afecta a la placa en sí; podrían producirse efectos secundarios no deseados o la enfermedad podría empeorar.
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